Un recorrido interactivo es una experiencia virtual en la que el usuario puede desplazarse libremente dentro de un espacio, explorarlo desde distintos ángulos e interactuar con los elementos del entorno en tiempo real.
A diferencia de un video o una imagen estática, aquí el usuario controla la experiencia, decidiendo hacia dónde ir, qué observar y cómo relacionarse con el espacio.
